Rent-A-Girlfriend

Abandonado por su pareja, Kinoshita Kazuya se ve forzado a recurrir a las novias de pago, chicas de alquiler que hacen del pasar tiempo con hombres necesitados de contacto humano (y femenino) su trabajo a tiempo parcial. He ahí la premisa de una comedia romántica en cuyos primeros compases me asquea por temas de que el protagonista sea un misógino de cuidado pero para la que, por otra parte, vislumbro cierta posibilidad de enamorarme, al menos en lo que a estética y dirección se refiere. Y es que no es un secreto que Kanojo, Okarishimasu (Rent-A-Girlfriend en su localización a Occidente) maneja un apartado visual de altísimo nivel a través del cual mostrar en lugar de comentar (y alegrar la vista con algo más que un fanservice a ratos intrusivo) es su principal labor.

Rent-A-Girlfriend Chizuru Kazuya

Hay ciertos elementos que, sobre todo en el primer capítulo, me echaron muy para atrás, véase la actitud protagonista de pajero superficial con tintes sexistas que asquea desde un inicio. Porque haya o no un desarrollo de personajes (a mejor, esperemos) que haga entender a semejante veinteañero que no todo gira en torno a tener novia o sexo, Rent-A-Girlfriend legitima una actitud que no soy capaz de procesar si no desconecto y me dejo llevar.

Rent-A-Girlfriend Chizuru

Mami es un caso muy particular de chica que, en los primeros compases, no hace más que estar con quien gusta en una edad que se presta a experimentar. Su conflicto es el de haber cortado con un señor que no tiene reparos en sexualizarla, comerla con la mirada por el mero hecho de ir en bikini a la playa, y luego cascarse unas manuelas con su conocida como quien no quiere la cosa. Pero su representación es la de una zorra mala que resta interés a lo que, llevado de otro modo, podría haber sido algo más genuino, maduro y no por ello menos divertido.

Kazuya, por otra parte, es un crío incapaz de revisar las cientos de razones por las que una chica como Mami podría haberle dejado. Y es que recordemos que, aún yendo pedo, a la hora de halagarla no fue capaz de mencionar más que lo mucho que le ponen sus muslos, dotándola de un carácter sexual que sale a relucir en sus para nada íntimos momentos de masturbación.

Rent-A-Girlfriend Chizuru Mami

Así, el elenco se me antoja cansino, y excepto por Chizuru, quien pese a no mandar a paseo a Kazuya es la única con casi dos dedos de frente, me supone un gran contrapeso cuyas falencias trato de ignorar en pro del disfrute; uno muy bien servido, a ratos ingenioso, nada sutil en su ending, pero ante todo fácil de digerir.

Rent-A-Girlfriend Mami

El staff dirigido por Kazuomi Koga está haciendo un trabajo espléndido que salta a la vista, los personajes cuentan con un rango de expresiones bastante amplio, la paleta de colores cumple una función comunicativa clara y se acomoda a distintas situaciones, la labor de compositing acompaña genuinamente a la dirección, y hay alguna que otra decisión de diseño que, como poco, resulta curiosa. Con todo ello en juego, vuelvo al inicio: hacerme el tonto y desconectar es mi talento principal. Si la obra de la que parte me da motivos para desagradarme, yo me centro en las bonanzas de una adaptación que dentro de lo que cabe hace las cosas espléndidamente y me divierto como el que más, convirtiendo Rent-A-Girlfriend en poco menos que la telenovela del año a batir y disfrutar.

Rent-A-Girlfriend onanism